a la Página Principal     
Charly Castro
Te embocó la cana, boludo, esta noche dormís en la 23



YO PODRÍA SER EL ABUELO, PERO SOY UNA PASTILLA

Conocí a "Las Pastillas del Abuelo" de un modo fortuito.

En mi sitio LA KERMESE tengo una sección titulada "El loco de las paredes" en la que hay muchas fotos de leyendas y murales de la ciudad de Buenos Aires. Una chica escribió el nombre de la banda en el buscador Yahoo!, y apareció el link que la llevó a mi página http://www.lakermese.net/galery-35.html, donde la imagen que tiene el capicúa número 282 muestra una pintada realizada por los muchachos en la calle Calasanz al 100, hoy en día casi borrada.

Su comentario a Pablo Belotti, integrante de "La 20", hizo que él me escribiera un mail, ofreciéndose a hacerme llegar una demo de la banda. Así empezó un intercambio epistolar que se consolidó con la puesta online del MP3 de "Sabina y Piazzolla" en la página de rock de LA KERMESE, y con mi conocimiento personal de las entonces 6 pastillas en el recital del 31 de octubre de 2003.

Con una mano en el corazón, debo reconocer que fui con pocas expectativas, dispuesto a escuchar a otra banda más de las tantas que hay en esta ciudad, a sacar algunas fotos, a tomar una cerveza bien fría y hacer relaciones públicas por pura cortesía.

Y ocurrió todo lo contrario. Apenas comenzó el recital, el sonido profesional, los arreglos de los temas, las letras y la variedad de ritmos me dejaron con la boca abierta.

Esa misma noche nació la idea de otorgar más espacio a Las Pastillas en LA KERMESE, y colgar más info, MP3 y fotos de cada recital que dieran en el futuro. Pero el paso del tiempo me convenció de que era necesario contar con un espacio mayor, y hoy, 28 de agosto de 2004, me doy el gustazo y la inmensa alegría de inaugurar un sitio de la banda con dominio propio: www.pastillasdelabuelo.com.ar, renovando el diseño y la gráfica, con más textos y más representativa, a mi modo de ver, de la música de Piti, Bocha, Ale, Fer, Santi, Juan y Joel.

Hacia el futuro, el complejo mundo de la música ofrece para nuestra Banda del Bondi algunas certezas y muchas posibilidades.

"Las Pastillas del Abuelo" la tienen clara. La creatividad, el talento y el esfuerzo son las certezas, una condición necesaria pero no suficiente. Hay variables que muy pocos manejan, como la publicidad, las poderosas grabadoras, la difusión que hace posible llegar a mayor cantidad de oídos y alcanzar la popularidad.

Están en el buen camino. Tocan, ensayan y componen, porque saben que cuando la oportunidad toque a su puerta tendrán que estar listos para aprovecharla. Y son 7 mosqueteros que muestran con sus conductas, y no con meras palabras, aquello de "todos para uno y uno para todos".

Tengo dos hijos de la misma edad que los muchachos. Crecieron en los últimos años del siglo XX, no conocieron el terrorismo de estado pero sí la inaudita pobreza de una enorme cantidad de argentinos. La última década nos dejó, como es tradicional en el saqueo de nuestro continente desde la época del descubrimiento, los consabidos espejitos de colores para distracción y contentamiento de los nativos. Ahora les tocó el turno, entre otros, a los teléfonos celulares, los DVD y los maniquíes con pezones.

Esas baratijas no distraen a los integrantes de nuestra banda. Ellos saben que lo que es groso y vale la pena no tiene relación con la billetera, porque los sueños anidan en sus mentes y se entibian en sus corazones. Aunque —de carne somos— algunos maniquíes a veces les hacen imaginar algunas cosas.

Soy de la generación de Woodstock, The Beatles y los hippies, pero en los recitales de esta banda mi reloj interno camina para atrás. Jugando con su nombre, yo podría ser el ABUELO; sin embargo, su música y su amistad me hacen sentir una PASTILLA.

Al verlos sobre el escenario revivo la emoción y el entusiasmo por la música que me hizo crecer como persona, les doy aire nuevo a ilusiones abolladas, y con los años recorridos me siento con chapa de sobra para vaticinar el gran futuro de LAS PASTILLAS DEL ABUELO, que ya son un sólido presente para un público cada vez más numeroso.

Señor escribano, tome nota de esta profecía, por favor.


Charly Castro, agosto de 2004



Contacto: charly



 Pág. principal    |    La Banda    |   Fotos     |   MP3     |   Letras     |   Medios