a la Página Principal     

LETRAS DE  "POR COLECTORA"






JOSÉ

A veces el futuro es malo,
a veces bueno,
y vos eras la mejor demostración
de eso.

Tu vida se resumía en dolor
constantemente
peleando con tu bastón
contra el miedo.

Una noche te encontré
y con tu mirada me rogaste ayuda
entonces emprendimos los tres
el camino de la lucha
vos, yo y la luna.

Ay, cada ser tiene un destino
y con él ha de rodar,
unos caen por la pendiente
y otros afortunadamente
la saben llevar.

Cuando el Quía te vino a buscar
le dijiste: no,
ahora tengo por qué luchar.
Y sin querer bajaste los brazos
y el tetra te volvió a ganar.

Creo haber hecho lo posible por ayudarte
pero tu suerte ya estaba escrita,
así que tendré que conformarme con recordarte
a vos, a tu bastón y a tu sonrisa.

Ay, cada ser tiene un destino
y con él ha de rodar,
unos caen por la pendiente
y otros afortunadamente
la saben llevar.

Cuando el Quía te vino a buscar
por enésima vez
le dijiste: Macho, ¿yo qué te puedo dar?
No importa, te dijo, pero acá
oportunidades no tenés,
y allá, allá hay lugar.

Letra: Juan Fernández





SÓLO DIOS (ALMAFUERTE)

Yo sé que fieros y hambrientos
dos ojos en ti clavados
siguiendo van tus cuidados
miradas y movimientos.

Por más que sigan atentos
los giros de tu pasión
podrá ser que la ocasión
sin aprovechar se quede.
Pues vigilarte no pueden
las telas del corazón.

Yo sé que el labio de un hombre
por tu amor capaz de todo
recoge a montones lodo
para volcarlo en mi nombre.

Me callo sin que me asombre
la bajeza de su acción
de su vil difamación,
si queda rastro, que quede.
Yo sé que manchar no puede
mi nombre en tu corazón.

De ojos, mano y labio impío,
apostados en acecho
para robarte del pecho
tu corazón todo mío.

Lucharán en el vacío
sin lograr su pretensión
hasta que de mi pasión
liberada por Dios quedes
Porque ni tú misma puedes
mandar en tu corazón.


NOTA: Este poema fue compuesto por el poeta argentino
Pedro B. Palacios (1854-1917), que publicó su obra con el seudónimo de "Almafuerte".
Es autor del conocido poema "Avanti", algunos de cuyos versos son:

Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
[...]
No te des por vencido, ni aún vencido,
no te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya malherido.





PELDAÑO (POR UN PESO CINCUENTA - REGGAE II)

Peldaño por peldaño voy hacia la cima
Confiado de poder llegar
Sangrando tinta dejo la vida en una rima
Contando historias en plural.

Por cierto me gustan los laureles
Les tengo que agradecer
Me dan lo que quiero comer
Pero yo quiero volar más alto
Me tienen que entender
Para dormir tengo un sommier.

Parece que hoy en día ya no tiene ningún valor
Transpirar la casaca como hace unos años atrás
Por un peso cincuenta te transformo en un ganador
Vos rei, llorá, mentí, vestite así
Y no preguntes más.

Lástima que no importe un carajo
Meter huevo y corazón
Para cumplir un sueño
En estos tiempos salir de abajo
No está de moda, campeón,
Nunca serás tu dueño.

Mientras tanto en un subte me hace llorar un bandoneón
Y en el cielo Piazzolla conversa con Discepolín
Y se ponen de acuerdo en que les duele el corazón
De saber que lo que era su vida
hoy cuelga de un piolín.

Parece que hoy en día ...

Mientras tanto en un subte ...

Letra: Juan Fernández





SABER CUANDO PARAR (CANDOMBE LOCO o I)

No sé cuantas cosas se pueden encontrar
en el ojo izquierdo de una persona, pero sé
que en tus labios yo pude encontrar
amor sin fin, y me hizo enloquecer.

No sé cuantas rosas te habrán regalado ya,
pero tengo todavía la esperanza de saber
que de todas esas rosas que te dieron
ninguna fue de papel.

Y te condena mi celoso corazón
cuando le contás tu historia,
nunca conocio la gloria
en cuestiones del amor.

Y sé que nunca se me va a olvidar tu voz
aunque pierda la memoria,
con acercarse a la victoria
se conforma un perdedor.

Y te tendré que dejar escapar,
sé que lo voy a lamentar,
pero te digo, amor,
hay que saber cuando parar.

No te pongas triste, corazón,
que el sol no va a brillar,
quedate tranquila que va a haber
tiempo para bailar.

No sé cuantos ángeles te quieren ayudar
pero tengo la esperanza que ninguno va a poder
desnudarte, no de cuerpo sino de alma,
disfrutar ese placer.

Y la verdad no sé bien a qué tengo miedo,
nunca fui mucho de apostar,
una corazonada me dice
que es hora de pagar.

Y lo peor es que estos días ando seco,
no tengo un peso para dar,
las lágrimas quiero guardarlas
para mi juicio final.

Y cuando tu cigarro se consuma sin parar
siempre mi voz vas a escuchar,
y ahí te vas a decir
que hay que saber cuando parar.

No te pongas triste, corazón...

Letra: Juan Fernández





CUBANO

Además de que me abraces,
le pedí que me quisiera,
pero no era una cualquiera,
era una puta con clase.

Por cabeza no pedía
más ni menos de lo que valía,
por cabeza nunca daba
más ni menos de lo que cobraba.

Pude lograr lo que nunca
otro hombre pudo lograr,
demostrarle de verdad
que había tanta pasión junta.

Dentro de mi corazón
ahí en su cama desparramado
en media hora de infierno
toqué el cielo con las manos.

Se notaba, en el colchón,
más sudor que en cualquier otro,
y con caricias intentaba
sanar su corazón roto.

Porque hace falta mucho más que dinero
o propina de segunda
para tapar en el alma ese agujero
que de amargura se inunda.

Y ahora nuestra preciosa dama
ya no labura de cama
quiere ganar de otra forma la guita,
la que antes era Afrodita.

Y yo sigo llamándola,
pero ya no se viene a dormir,
si no hay mal que por bien no venga
¿qué bien te trajo hasta mí?

Letra: Juan Fernández





SKALIPSO (CALIPSO)

Una vez más siento la necesidad
De respirarte en los ambientes más oscuros
De desafiar las leyes de la gravedad
Falsa alegría cambiada por tu cianuro.

Necesidad de unirme al ghetto
De los que apelan a besarte
En escondites bien secretos
Con la locura como estandarte.

No te permito que me saques todo el hambre
Que me acostumbres a atar todo con alambre
Me das mil canciones de buena madera.

Cualquier estación para mi es primavera con vos
Pero cuando te vas...
Me dejás con la más dulce pena matándome adentro
Y un otoño vacío en el centro que sólo se llena
Con un poco más
De tu esencia en las venas.

Me pongo goma, me pongo parlanchín
Voy rebotando de Argentina hasta Japón
Me cuelgo con historias que no tienen fin
Y me preocupo por problemas sin solución.

Voy escuchando Dancing Mood
La sonrisa de oreja a oreja
Es un problema de actitud
Y ahora los dejo pensando con esta moraleja.

Ponete bien si no hay quien salte y no hay un cobre
Que de esta miel mejor que falte y no que sobre
Te da mil canciones de buena madera.

Cualquier estación para mi es primavera con vos
Pero cuando te vas...
Me dejás con la más dulce pena matándome adentro
Y un otoño vacío en el centro que sólo se llena
Con un poco más
De tu esencia en las venas.

Que algo tan lindo me haga mal es una pena
Me hace poner una de cal, veinte de arena
Me da mil canciones de buena madera.
Cualquier estación para mi es primavera con vos
Pero cuando te vas...
Me dejás...
Me dejás...

Letra: Juan Fernández





LA CERVEZA

Cuando la cerveza se calienta demasiado,
el cenicero esta lleno y el paquete vacío,
pierdo la cabeza y me siento un desgraciado,
como quien tiene por hobby al vino del estío.

Traté de que el corazón
no me diera explicación
para no derramar
lágrimas en tu honor.

Traté de que la razón
me llevara al buen camino,
ella me presentó al vino
al que agradecido estoy.

Y hoy resulta que ayer
la princesa se hizo reina,
aquel cepillo sin dientes
hoy es el que mejor peina.

Ya no deshace el sommier
aquel amor tan fugaz,
que en ese cuarto de hotel
se declaraba inmortal.

Cuando las estrellas iluminan mi pasado
puedo verte de rodillas pidiéndome que vuelva,
hoy en mi ventana veo llover sobre mojado,
me siento un niño indefenso en medio de la selva.

Traté de que mis ojos
no te vieran tan lejos,
pero siempre sera así
mi triste porvenir.

Traté de que mi pasión
se perdiera entre el montón,
pero sienpre será igual,
siempre se volverá al primer amor.

Letra: Juan Fernández





OSCARCITO

Hola amigo, qué tal, soy Oscar
tengo nueve añitos
una casa por algún lugar
y siete hermanitos.
Le cuento que me gusta jugar
pero juego poquito.
En la calle que hoy es mi hogar
comen más los mosquitos.
No se asuste señor, por favor,
no se asuste, no muerdo, no ladro...
aunque a veces mi panza me dice:
"Oscarcito tenemos que masticar algo".
Lo que traigo en la mano es pa' usté...
me dijeron que éste es un santito.
Récele, a ver si usté tiene suerte
y si no le molesta le pido un pesito.

Ay Oscarcito, cómo brillan tus ojitos
Ay Oscarcito, siempre sucias las manitos.
Dónde hay un cacho de sol
para poder calentar
a tu dulce corazón
que no se quiere apagar.

Casi siempre que entro a algún bar
los mozos me sacan a patadas,
pero uno se vuelve más pillo
y puede rescatar algún par de tostadas.
Que después, se comparten señor...
se comparten con algún amigo.
Y si no hay ni una miga
"jalamos" para que el estómago
no haga más ruido.
También tengo un hermano mayor
pero a ese mucho no lo veo
aparece muy de vez en cuando
si la policía no lo anda buscando.
De papá ni noticias señor,
mamá cuenta que nos parecemos.
Se fue un día a buscar el futuro que según nos dicen
todos merecemos.

Ay Oscarcito...
Esta noche es en Constitución
otras tantas aguanto en Retiro
yo prefiero no tener colchón
a que un cura se pase de vivo conmigo.
Y ahora me voy para otro vagón;
la otra vez me comí una paliza
por colgarme con una señora
que no tenía plata y me dio su sonrisa...

Ay Oscarcito...

ay Oscarcito, vení a jugar un poquito
ay Oscarcito, como un duende chiquitito
de estación en estación
vas buscando calentar a tu dulce corazón
que no se quiere apagar...

Letra: Diego Bozzalla





PERDIDO (CHAKARERA)

Hoy las voy a contar
un poco mi forma de ser,
la terrible facilidad
que tengo yo para perder.
Pierdo la ropa y pierdo apuestas,
en pocas copas pierdo lo que llevo a cuestas,
pierdo vergüenza cuando estoy con mis amigos,
cundo canto pierdo el hilo
de lo que debo cantar,
perdí el pudor, perdí mil noches frente al mar.

Perdí alegria, y tambien perdí inocencia,
refugiándome en los libros
me sirvió para entender
que a mucha gente no le importa la miseria,
que solamente les interesa el poder.
Perdí la fe en la democracia
cuando ya no me dio gracia
ver que manejan los hilos de la nación
los que tienen un dolar como corazón.

Perdí tiempo y dinero
perdí el celo, perdí el fuego
perdí el vuelo, perdí el arte de soñar,
algunas noches pierdo un recuerdo,
pierdo la cuenta ya de todo lo que pierdo.
Pierdo la voz de la conciencia
entonces quedo hablando solo
me pierdo de polo a polo en encontrar
alguien con quien
poder reir, poder llorar.

Y tengo suerte
de no haber perdido un diente,
refugiado en aguardiente
nunca sé cuando parar,
pierdo la vida en una vuelta de ruleta,
pierdo la bocha por hacer una de más,
y me hundo en el primer surco profundo
perdiendo de nuevo el rumbo
del caballero que fui,
y ella perdió los dientes que yo no perdí.

Pero una noche,
de esas que creí perdidas,
jugando a las escondidas
con el amor me encontré,
y así fue que me robaron algo valioso,
estoy agonizando y le quiero pedir
por dios que usted busque por mí
a la mujer que me robó
de una mirada mi sensible corazón,
no puedo ir yo
porque perdí su dirección.

Letra: Juan Fernández / Diego Bozzalla





LO MÁS FINO

Nunca vio la luz
no sintió el calor
no sufrió el dolor
no vivió el morir
muy grande la cruz
muy chico el honor
enana actitud
de vivir mejor.

Si encontrás algo más fino
que el filo de tu silencio
sólo entonces te amaré.

Rebuscada tu respuesta
tanto como tu cabeza
tenía que ser mujer.

Yo sólo quería unos mimos
un suspiro de tu ombligo
una sopa con sabor.

Eras un rompecabezas
disfrazado de princesa
eras puro rocanrol.

de este amor que
nunca vio la luz...

Ya había encallado mi barco
En medio de tu pollera
Nunca fui buen capitán.

Aunque a veces digo basta
en las noches de subasta
me la juego hasta ganar.

Como toda señorita
eras bien histeriquita
eras una ola en el mar.

Siempre cinco para el peso
siempre abrazo, nunca un beso,
y ahora ni torta ni pan.

Ni este amor que
nunca vio la luz...

sólo me quedan recuerdos
de ese sueño momentáneo
viejos tiempos de adicción.

A planteos poco cuerdos
al placer del desengaño
a la dulce confusión.

Sólo me queda el consuelo
de saberme muy tranquilo
yo ya sé que la peleé.

Me pensaba que era el ciego
me pensaba que era el pueblo
que era el tuerto y que era el rey.

de este amor que
nunca vio la luz...
nunca vio la luz...

Letra: Juan Fernández / Diego Bozzalla





LA CASADA

Ella ganaba bien, como telefonista,
yo laburaba mal, y ganaba peor.
Yo tenía el primer papel, y ella el de protagonista,
de la historia más triste de todas las de amor.

La fiché desde lejos, moviendo su cintura,
y al ritmo de su cuerpo mi mirada bailó
se rompían los espejos reflejando su hermosura
se rompían los esquemas de mi pobre corazón.

Dichoso si es que existe el dueño de esta perla,
de esta obra de arte, de esta boca de miel,
le dije y ahí nomás a pesar que existía
ni papel ni biromes: derechito al hotel.

Supe que era casada con problemas de pareja
y que no soportaba gente de mal humor,
supe que enloquecía con los besos en la oreja
que en la cama y desnuda baila mucho mejor.

Ella le caía bien a todos mis sentidos,
salvo cuando el marido era el tema de hablar,
cuando su confesión lastimó mis oídos
me dije no la escuches, no te ahogues en su mar.

Yo abrí de par en par las puertas de mi alma
y dejé que saliera mi secreto peor,
disimulando lo triste y conservando la calma
le dije "aunque no creas, estoy buscando amor".

Nos rendimos los dos a fingir como tontos
que yo era su marido y que ella era mi mujer
pero al cabo de un tiempo yo no quería ser su esposo,
ella quiso volver a ser la dama infiel.

Ahora ella está feliz, volvió con el idiota,
yo recorro las calles buscando otra mujer,
y aprendí que mentirse tiene patas muy cortas
que siempre la costumbre va a matar al placer,
va a matar al placer.

Letra: Juan Fernández





RESULTA IMPOSIBLE (CANDOMBE II)

Una guitarra por demás desafinada
Un frío alquimista que todo transforma en hielo
Una canción que de movida está arruinada
Y un autoestima ya muy adherido al suelo.

Las esperanzas guardadas en un cajón
No tienen pilas, yo qué más le puedo hacer
Por Dios qué difícil que se hace componer
Cuando me falta tu calor.

Y me resulta imposible sacarla de mi cabeza
Un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza
En la cerveza.

Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante
Siempre una amante.

Ideas que vuelan pero que nunca aterrizan
Metáforas como cuentos sin moraleja
Del quinto piso está chistándome una vieja
Que como yo ya se olvidó de las sonrisas.

Un verso triste que me acaban de vender
Y los zapatos que me aprietan el talón
Disculpen que sea tan triste mi canción
Es que no la volveré a ver.

Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado,
Equivocarme es algo humano pero amarte es un pecado
Es un pecado.

Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante
Siempre una amante.

Porque conozco yo el calibre de tus besos
Ya no me dejo asesinar por esa boca
No pongo un pleno más por vos, no tengo un peso,
Mejor le cedo a otro el turno que me toca
Que me toca.

Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante
Siempre una amante.

Y me resulta imposible sacarla de mi cabeza
Un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza
En la cerveza.

Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado
Equivocarme es algo humano pero amarte es un pecado
Es un pecado.

Letra: Juan Fernández



 Pág. principal    |    La Banda    |   Fotos     |   MP3     |   Letras     |   Medios