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LETRAS DEL  DISCO ROJO






OPORTUNISTAS

Estás operando mal
y todo el mundo lo nota,
tu pulso está al tiempo lento
de un cuentagotas.
Estás apelando mal,
seguís sumando falacias
y a tu cliente le facilitás
la desgracia.

Unas cuantas leyes de Murphy te siguen por doquier
y ahora soñás con brujerías, gatos negros
que te quieren morder.

Son los oportunistas
de la desesperanza
mientras más le das
menos les alcanza.

Juegan con un fuego que a ellos no les quema
y de repente tu entusiasmo tiene precio.

Estás afinando mal,
no aguanta más la garganta,
te finge la laringe
y no sale bien el sostén.
Sos el mejor arquitecto
con un grandísimo disco duro,
no sale un puto laburo
pues nadie es perfecto.

Vas por la vida con vasos de agua, incienso salvador,
controla tu vida una bola de cristal, pero igual
te hace sentir mejor.

Son los oportunistas...

Adornan tu suerte con velas, tu naipe va a ganar,
pero esa carta ya está marcada bien de entrada
cuando te ven gagá.

Porque son los oportunistas...

Letra: Juan Fernández





TANTAS ESCALERAS

Tantas escaleras, y nunca aprendí a bajarme
sin que me dieras el voto de confianza;
no tengo más biberón, y el chupete
quedó en otro lado.
¿No ves que me caigo? Agarrame la mano.
Cualquier cosa puede ser más inoportuna
que vos al teléfono de mi inconstancia,
por mucho que nos conste.
Si una bola no gira no sirve pa' nada
porque está atascada, mi amor.
Sigo siendo eso que siempre buscaste
hasta que lo tuviste, y hoy lo querés tanto
que te encanta tenerlo.
Y hoy estoy tan canábico, corazón,
que no le encuentro el pelo
al huevo que tengo delante de mi vista.
¿Quién te dijo que nadie llegaba
después de estos dos que golpearon la puerta
y no saben a qué fiesta vinieron?
Ves que es bola y no gira, no sirve pa' nada
porque está atascada, mi amor.
No todo orgasmo acaba bien, amor,
no todo lo que brilla es oro,
no quedó ni el loro en esta habitación
que nunca alquilamos.
Nos equivocamos de subte y terminamos
en cualquier lado: destino taimado,
y siempre le hacemos caso.
Tanto beso suicidándose por ahí,
en el rincón de una boca
que no lo sepulta pero sabe de tierra.
Insisto, si no gira no es bola:
es bola atascada y no sirve pa' nada, mi amor.

Letra: Diego Bozzalla





CANDOMBE DE RESACAS

Quién te ha visto y quién te ve,
piensa un chabón frente al espejo,
examinándose.
Se acaba de levantar,
tiene el pelo amotinado
y los ojos para atrás.

La resaca lo vigila desde la almohada vacía
mientras mete manotazos en el culo de la piba
que, acostada boca abajo, ni se entera. Está dormida.
¡Adivina, adivinador! ¿Quién hizo quilombo anoche?
¿Quién prendió el televisor y perdió el control remoto?
¿Por qué hay tanto vidrio suelto, todo de color marrón?
¿Y ese olor a cenicero de dónde mierda salió?

Un candombe en la cabeza que no es para bailar
por más agua que le tira no lo puede hacer sonar,
un tambor en las entrañas no para de repicar.

Media vuelta, rapidito, y la mano a la pared,
va a escupir un real envido y es mejor tenerse en pie,
si le pifia al inodoro después tiene que limpiar.

Ahora hay que buscar la toalla (la que ayer dejó caer),
la muy turra está escondida bien abajo del bidet.
Si hay un Dios es Aspirina, sy hay un Cristo hay un Café.

En la puerta está la piba (está un poco mejor que él),
con sus dos tetas lo mira, no soy yo quien vos querés,
no te quemes la cabeza por un poco de placer.

Tanta cara de boludo, te estás pareciendo a mí,
si no fueras un reflejo diría que estoy ahí.
No te aguanto la mirada, no estoy para discutir.

Letra: Diego Bozzalla





ENANO

No se quema con basura,
siempre algo hay en su galera,
vive loco en su cordura
y siente más que cualquiera.

Su droga es vivir a pleno,
se pica con humildad,
fuma consejos ajenos
y aspira sinceridad.

La vida lo educó a los bastonazos
y a veces la muerte también,
tuvo como profesor a un diablo bien pirata que
le enseñó que la vida no siempre es ganar.
El lo aprendió, lo masticó y por fin
supo llorar...

Y un bobo muerde el anzuelo,
ese que te hace olvidar
con un dolor por consuelo
y cree que muerde caviar.

Pero este enano demente
sabe que la papa está
en no preguntar por el morfi
sino en comer y disfrutar.

La vida lo educó a los bastonazos
y a veces la muerte también,
tuvo como profesor a su ángel de la guarda que
le enseñó que un fracaso no siempre es perder.
El lo aprendió, lo masticó y por fin
supo reír...

Y hoy el diablo y aquel ángel
ven al pequeño saltamontes
romper paredes con el bocho una vez más.
Van a brindar, por lo que fue su mayor creación de integridad.

Letra: Juan Fernández





POR COLECTORA

Creés saber que está a tu alcance, y no lo está.
Se muestra infiel, espera su oportunidad.
Si pinta bien, del suelo empiezan a brotar.
Si pinta mal, se pierden en la oscuridad.

Te dicen ser quienes te vienen a salvar,
Quieren morder, temen que puedas escapar,
Van a comer de tu plato hasta reventar,
Tus venas van a darles algo que tomar.

Y a vos te duelen más los tres metros al vallado,
Que si en la cuenta hay más o menos que el mes pasado.
Creyéndote campeón, los buitres buscan el pique.
¡La tribu la pongo yo, a ver quién es el cacique!

Ahí están, quieren ganar sin laburar.
Así les va, siguen buscando a quien cagar.

Y vos querés zafar de tanta baba en tu asado.
El que ofendido está, mañana estará enojado.
Si sos honesto y fiel la gente se te enamora.
¡Si supieras cómo es, vendrías por colectora!

Y a vos te duelen más, los tres metros al vallado...

Letra: Fernando Vecchio





AMAR Y ENVEJECER

Me escapé del mundo yéndome al norte
pero otro mundo esperaba allá.
Yo arrimé, siempre disparo a mansalva,
pero esa piel fue particular.

La hacés bien, y aunque te hierva la sangre
te encadenás para no llamar.
¿Como hacés? Conozco todos tus trucos
pero aún así me das que pensar.

Te guardás el orgullo donde nadie
pueda dudar de que lo tenés.
Y así vas, sin perder el objetivo,
pidiendo dos cuando querés tres.

Ya estoy bien, ya me ordené en mi desorden,
y aquellas voces no me hablan más.
Por favor, mentime y dame la espalda,
otra vez no quiero patinar.

Y me esperás más de la cuenta,
siendo siempre la que yo soñé.
Y firme yo, me encierro en que es peor
amar y envejecer.

¿Qué esperás?, mostrame todas las cartas,
a cara de perro no sé jugar.
Me endulzás el ego siendo sincera,
dale un poco y te va a pedir más.

Lo sabés, no hay arma más seductora
que contestar siempre la verdad.
Siempre estás del otro lado del Muro
de los Lamentos que me contás.

No sé hablar sin decir malas palabras,
amantes, mentira, infidelidad.
Nunca más te vendo gato por liebre,
por no ser cruel pierdo honestidad.

No es el fin, el problema son los medios,
no es algo que pueda respetar.
No está mal que termin en las historias
mientras haya historias que contar.

Y ya no esperarás más de la cuenta,
y siempre serás la yo soñé.
Y yo seguiré pensando que es peor
amar y envejecer.

Letra: Juan Fernández





OTRA VUELTA DE TUERCA

Ahora sí, estoy como quiero,
en un presente a puro sentimiento
sin vivir al compás del minutero
perdiendo al fin la noción del tiempo.

Se deja ver mi tesoro
aunque sea tan sólo para mí
pero me deja tranquilo
y vos sentís esa historia al fin.

Y queda una vuelta de tuerca más,
puede que un tanto lo efímero
sea cuestión de practicar
efímero para mí lo que para otro un sueño.

Un trucazo el 21 por el piso,
un abrazo el disparo de largada,
sólo así será feliz mi yo más mío
feliz de ver sonar esta zapada.

Y morirá así mi querido mister Hyde
y triunfará Sherlock Holmes,
metiéndome la desgracia donde
Papillón guardaba plata.

Siento que el viento me sopla de nuevo
al oído la frase ideal.
Caigo parado más de la cuenta
y si tropiezo ya no es fatal,
porque yo sé que queda
una vuelta de tuerca más...

Tener de amigos a mis hermanos,
tener de hermanos a mis amigos,
saber que el pasado nunca es en vano
y que nunca me faltó un ombligo.

"Haberme" querido ir al norte
y toparme con el cielo,
encontrarle el sabor a la derrota,
que se hayan inventado
"Las Pastillas del Abuelo",
y por supuesto "la 20" que explota.
Y así morirá de una vez
mi querido mister Hyde
y triunfará Sherlock Holmes,
metiéndome la desgracia donde
Papillón guardaba plata.

No sé muy bien cómo patear fuerte al medio
y no sé cuándo tirar a colocar,
Pero -eso sí- no va a cambiar:
voy a ser yo siempre el primero en patear.

Romper esquemas de los que siempre callan
gritar aunque sea una sola verdad,
y desafiar a Lucifer de visitante
aunque tenga las de perder.

Siento que el viento me sopla de nuevo
al oído la frase ideal...

Letra: Juan Fernández





VIEJO

Quien diga que soy ateo
que no creo en lo perfecto
que yo siempre en todo veo
algún mínimo defecto
está muy equivocado.

Porque yo no creo en dios
pero soy el portavoz
de un ser humano criado
en la calle, en la pobreza,
en pos de corazón sano,
poca comida en la mesa, otra cabeza
y los abuelos de Lugano.

En su escala de valores
él pone siempre primero
sobre todo la importancia
de un corazón entero.
Bien parado o en la lona
hay que ser buena persona,
dice aquel que a mí me guía
noche a noche y dia a dia.
Noche a noche y día a día.

Quien diga que soy ateo
está muy equivocado.
Como ya les he contado
hay alguien en quien yo creo,
suerte de mitología humana
se hace presente ante a mí.
Y en eso, así como así,
embellece mis mañanas.

Gracias al que nació en un conventillo
Al que creció en un potrero
Y si creen que exagero
Conózcanlo, pero antes sáquense el sombrero.

En su escala de valores
él pone siempre primero
sobre todo la importancia
de un corazón entero.
Bien parado o en la lona
hay que ser buena persona,
dice aquel que a mí me guía
noche a noche y dia a dia.

A él la vida le dio todo
y él le devolvió el doble,
de movida ofrece el codo
y un corazón puro y noble.

Lo juro por mi pellejo:
para mí dios es mi viejo.
Para mí dios es mi viejo.

Letra: Juan Fernández





OSIRIS

Pasan las horas rozando la locura
preso de mi poesía.
Mucho altibajo, poca llanura,
soy ladrón y policía.

Caen las gotas sin previo aviso
viniendo del más allá
de un inconciente ya inmanejable
que no me deja vivir en paz.

De a poco oxidan esta armadura
difícil de abandonar,
tengo una cita conmigo
que no me animo a afrontar.

Estoy tan lejos de mí
que no alcanzo a ver mi esencia.
Pobre de vos, hoja en llamas,
te descargo mi impaciencia.

En el juicio de los muertos frente a Osiris
mi corazón rompería la balanza,
y sin embargo no consigo darme cuenta
qué fantasma dará a luz mi desconfianza.

Pero prometo, a más nadie que a mí mismo,
triunfar de nuevo en este juego apasionado,
y el día que ya no le tema a los abismos
agradecer a quienes tuve siempre al lado.

No quiero cantar victoria
por describir lo que siento.
En mi estado, tras la gloria,
viene un terrible momento.

Y a vos, canción de ira y esperanza,
prometo no abandonarte
yo también tengo un nudo en la panza
por no poder liberarte.

Pero al menos por ahora
tu lugar es un cajón
porque es falta de respeto
cantarte sin emoción.

Y este intruso que hay en mí
no te merece cantar,
te merece alguien más grande
capaz de inmortalizarte.

En el juicio de los muertos frente a Osiris...

Letra: Juan Fernández





DESDE LA POSTURA

Desde la postura del que
dice de más y hace de menos,
un volcán estalla cada tanto en mí.

A modo de protesta te molesta
que piense en esta guerra
de propaganda contra identidad.

Para la trampa un plan "b",
vos no querés ser así.
Por guita baila el mono
y vos no tenés swing.

Y el miedo que te meten a vivir
parece ya no tener vuelta atrás,
y tu grano de arena nunca tapa el mar.

Metiendo la carnada están,
se ríen con vehemencia cruel.
Te quieren vender el buzón
que un libro no te deja más
que una cumbiamba loca.
Y vos mordés a todo trapo
y lo peor es que no te das cuenta.

Propongámonos romper esta cadena
siendo firmes al tratar con la conciencia,
la traición a un pueblo llama a sentir pena
porque creo, y no exagero, eso es demencia

Hace el hombre honrado vista gorda,
debe ser el bicho de malaventura.
Mundo loco si los hay, ni los del Borda
hacen las cosas que hace más de un cura.

Hasta en el cielo debe haber
una que otra injusticia,
me digo, y sé que juego mal.
Pero tampoco da el talón
de tanta cotidianeidad
no puedo contra tu maldad.

Y aunque yo sepa que
el lado oscuro va a ganar,
sabés con quien vas a pelear
¡¡¡ más de una vez vas a soñar comigo!!!

Letra: Juan Fernández





LOCURA Y REALIDAD

Se te apretó el estómago
pusiste las cuatro ruedas al mango
y no supiste cómo frenar.

La luz de tu luna se apagó
no te supiste bancar este tango
y la dama de negro te quiso amparar.

¿Por qué decidiste tomar el camino hacia el infierno
donde todo es más gris, donde todo es invierno,
y no pudiste decirle que no
a esa línea que separa la vida en...
locura y realidad.

Ya no había más flores
que crecieran en tus primaveras,
ya no tenías el calor de ninguna pollera.

Ninguna cuota de amor
que te brindara el destino,
ninguna piedra que pudiera cambiar tu camino.

Y por eso decidiste apagar este blues
sembrando tu cruz sin rosas,
y pedías pala, pediste una pala
para cavar tu fosa en este bosque
donde siempre te encontraré.

Letra: Juan Fernández





HISTORIAS

A un cadete acostumbrado a las corridas
la vergüenza ya le pisa los talones,
lamentando el precio de sus confesiones
va esquivando ejecutivos por Florida.
Mientras cruza sin mirar las avenidas
se martilla la cabeza sin piedad,
vuelve con los ojos llenos de perdón.
Pero es demasiado tarde
y ella le da un beso de esos
que humillan a la soledad.

Por el centro todos conocen la historia
del más pillo y la más bella del condado,
y aunque tiene momentos de poca gloria
es un cuento que merece ser contado.
Cuando el amor se tomó unas vacaciones
la vida le dio milonga y el bailó,
nunca le dijo que no a otros rocanroles.

Pero Steve Ray Voughan fue testigo
de esa magia que los condenó
a vivir eternamente
entre el tedio y la pasión,
el instinto y la razón,
entre la perseverancia
y la cruel resignación.
Esa magia que no los va a dejar ser
dos amantes del montón.

Ahora ella va a dos mil por hora por la vida
pisa el freno sólo para sus dos críos,
él supo hacerse más compañero del frío
ese que le hacía sangrar por la herida.
Si hoy la describo, digo profeta Mahoma,
una vez hecho un trato ya lo consiguió,
y él adquirió una gran filosofía de goma
y zapatos baratos, eso no cambió.
Ninguno de los dos creía en el destino
y este se vengó. Para hacerse notar
les va poniendo más piedras en el camino.

Pero yo les juro fui el testigo
de esa magia que ellos seguirán
compartiendo eternamente
entre el tedio y la pasión,
el instinto y la razón,
entre la perseverancia
y la cruel resignación.
Esa magia que no los va a dejar ser,
nunca los va a dejar ser,
dos amantes del montón.

Letra: Juan Fernández



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